Revoluciones: causas, consecuencias y factores que contribuyen a la supervivencia política de los regímenes post-revolucionarios

Por Rodrigo Corona Galindo

 

“[…] No es bueno emplear el tiempo en buscar qué conspiraciones secretas han provocado acontecimientos de esta especie. Las revoluciones, que se cumplen por emoción popular, son ordinariamente más deseadas que premeditadas.”            

 

Alexis de Tocqueville.

 

A lo largo de la historia, hemos podido encontrar diversos conflictos ideológicos, políticos, económicos y violentos, denominados “revoluciones”; sin embargo, existe una gran confusión en la definición de la expresión. Los autores Erich Weede y Edward N. Muller encuentran un problema común al momento de emplear esta palabra: el de suponer una paridad entre “rebelión” y “revolución”.  [1]

En este ensayo, se abarcará la visión contemporánea de dicho fenómeno, observando sus causas, consecuencias, así como la permanencia y estabilidad de un gobierno post-revolucionario al utilizar las mismas herramientas que originaron el conflicto. Asimismo, se hará una compaginación con características de diferentes autores vistos durante el curso para definir el concepto de “revolución” y hacer una mayor precisión del mismo, además de ayudar a comprender la concepción del término durante el ensayo.

Con base en diferentes obras que abarcan el tema principal de este trabajo, especialmente en el artículo de Levitsky y Way, The Durability of Revolutionary Regimes definiremos una revolución como aquella “lucha rápida, desarticulada, ideológica y violenta, cuyo establecimiento es acompañado por 1) una movilización desde “abajo” (from below) y por 2) esfuerzos significativos para transformar las organizaciones estatales, las estructuras de clases, las ideologías dominantes y el orden social existente, presuponiendo una rebelión de las masas exitosa”.     

 

CAUSAS DE UNA REVOLUCIÓN

 

Existen diversas causas que producen una revolución, que van desde el descontento social hasta la intervención internacional. Para explicar los orígenes, dividiré las razones en tres categorías, con base en los actores principales que son susceptibles a ocasionar una revolución: aquellas que provienen de las masas, aquellas que provoca la clase dominante (élite, milicia, o bien, burocracia) y aquellas inducidas por factores externos al gobierno y a sus ciudadanos.

Dentro de las causas de una revolución, sólo haré hincapié en dos características fundamentales por cada categoría. Entre las causas que derivan del sector popular, podemos encontrar [a mí parecer] el principal factor que produce una revolución: el descontento hacia las políticas e instituciones del régimen o de la élite gobernante. Esta causa se debe a la segregación existente entre la clase dominante y las masas. Para comprender este cisma, es importante comprender la concepción marxista que contextualiza la politóloga Skocpol en su obra States and Social Revolutions. En resumen, Marx menciona que las revoluciones son conflictos de clases sociales y que existe una relación tensa entre “el campesino y el dueño de la tierra”. [2]

A pesar de que la autora no sostiene firmemente esta idea [3], considero que Marx hace énfasis en una característica de la definición que la autora y otros politólogos y sociólogos realizan, pues siempre debe existir una crisis que provoque el levantamiento de la clase con menos privilegios y mayor limitación, en contra de la clase dominante. Charles Boix concuerda con esta percepción de las revoluciones, pues describe que, en aquellos países con mayor desigualdad, se utilizará mayormente la violencia como medio de represión por parte de la clase dominante. Aquí podemos encontrar otra causa de una revolución, producida por la clase dominante y ya no por las masas: la represión. Sin embargo, Boix no se limita a este pensamiento y recalca que la violencia no sólo se utiliza en contra de las masas, sino también entre la misma élite (intraclass conflict).

Asimismo, otra causa crucial de una revolución es la creación de nuevos intereses y el conocimiento de los costos y utilidades que le podría generar una revolución a la población con mayor escasez de recursos. Los nuevos intereses pueden provocar, a su vez, el desarrollo de un propósito, una ideología y una organización concreta; respecto a los costos y utilidades, se puede asegurar que las utilidades serán mayores que los costos en gobiernos autoritarios, pero podrán aumentar los costos si el gobierno no se encuentra debilitado o si existe un problema de acción colectiva.

La represión, descrita en el párrafo anterior, no es la única causa de revolución que proviene del gobierno. Una razón por la cual las masas comienzan a movilizarse para iniciar una revolución es el debilitamiento del gobierno. La clase dominante puede debilitarse por diferentes razones; el principal argumento es la deslealtad de las fuerzas armadas y su alianza con la oposición; otra causa de debilitamiento es la deslegitimación del gobierno debido a sus políticas, tales como la modernización [4] o el abandono de la democracia.

Hay, además, factores ajenos al gobierno o a las masas que son propicios a generar una revolución. Uno de estos es la combinación de una crisis externa, como una guerra, con la crisis interna. Otro causa generada por una circunstancia externa es la dependencia que un país puede tener con una potencia, ya que, en caso de que los intereses de la potencia armonicen con los ideales del movimiento revolucionario, podrá, inclusive, deslegitimizar al régimen y apoyar “la causa”.

 

CONSECUENCIAS DE UNA REVOLUCIÓN

 

Una revolución genera, evidentemente, diversas repercusiones en la población y en el espacio donde se desarrolló. Este ensayo sólo se enfocará en las consecuencias a largo plazo que ocasiona un conflicto como este, es decir, basaremos los efectos durante la etapa de un gobierno post-revolucionario, suponiendo una revolución efectiva.

Con base en los argumentos que tanto Skocpol,  como Weede y Muller utilizaron para la definición del concepto de “revolución”, una revolución tiene como resultado “transformaciones básicas de la estructura social y de clases”, además de “la apropiación de la mayoría de recursos por los mejores actores revolucionarios”; sin embargo, existe ambigüedad en estos argumentos, por lo que me basaré en las consecuencias que ofrecen los autores Levitsky y Way para su demostración. [5]

Con base en las consecuencias analizadas por Levitsky y Way, podemos suponer que una revolución genera la creación de un nuevo Estado, con nuevas particularidades. Lo que realiza un gobierno post-revolucionario establecido, en primer lugar, es comenzar con un proceso de legitimación del mismo. Algunos instrumentos que utilizan los gobiernos es la destrucción de la oposición a través de dos caminos: el aniquilamiento de los “centros de poder independientes”, es decir, los centros de financiamiento, de infraestructura y otras organizaciones de fuerza política, con el fin de eliminar las bases de una posible oposición para evitar una contrarrevolución; o bien, por medio del uso de la fuerza, la cual, evitará las protestas de la población. Al ocupar el segundo instrumento, el gobierno, en primer lugar, estaría legitimando el uso del monopolio de la fuerza de forma justificada y, en segundo lugar, institucionalizaría la disciplina con fundamentos militares en la población.

Otra consecuencia importante es la unión entre el partido, el gobierno y las fuerzas armadas; esta consecuencia puede establecerse también como causa de una revolución, por lo que se hablará del tema en la siguiente sección. La unión de estos tres personajes origina un estilo militarizado de gobernar, además de crear una lealtad extraordinaria dentro del régimen. Asimismo, los gobiernos comienzan a temer de posibles rebeliones que surjan, por lo que establecen un aparato coercitivo con gran poder. Para colaborar con este aparato, el gobierno busca el control total de las fuerzas de seguridad, por lo que crea organizaciones poderosas sobre todo el territorio.

Finalmente, a muy largo plazo, la denominada “generación revolucionaria”, comienza a desaparecer, teniendo una desestabilización del régimen y se comienza a deslegitimar el uso de la fuerza radical y, por consiguiente, el gobierno. Por esta razón, Levitsky y Way hacen énfasis en que los gobiernos post-revolucionarios no son permanentes, sin embargo, si llegan a sobrevivir a estos efectos, será más duradero el régimen.

 

CAUSAS QUE CONTRIBUYEN [O NO] A LA SUPERVIVENCIA POLÍTICA DE LOS GOBIERNOS POST-REVOLUCIONARIOS

 

A continuación, haré énfasis en las características que un régimen post-revolucionario llega a utilizar como medio para consolidar su régimen y perdurar el mayor tiempo posible. El primer elemento que usa un gobierno post-revolucionario es la represión y el uso de la fuerza en contra de la oposición; este instrumento es utilizado por la mayoría de los antiguos regímenes y, como se comentó, es causa del descontento de la población, generando, a su vez, mayores incentivos para rebelarse a pesar de las limitaciones que se presenten.

De igual forma, el dejar a un lado la democracia para iniciar un gobierno autoritario promueve la supervivencia del mismo. Este argumento es sustentado por Charles Boix, quien menciona que, al abandonar la democracia, la clase dominante puede enfrentarse a una revuelta por parte de las masas. Sin embargo, también es importante mencionar la continuación de su argumento, pues menciona que sólo ocurrirá esta rebelión si “el pobre” no cede a estos actos, por lo que podemos encontrar una diferencia trascendental a este punto: por un lado, los antiguos regímenes pre-revolucionarios, al tener un gobierno autoritario, llegan a debilitarse con el tiempo, lo que genera mayor facilidad para la creación de una revolución; los regímenes post-revolucionarios, en cambio, no sólo crean un nuevo Estado, sino que este inicia con disciplina militarizada y, además, se tiene una ideología revolucionaria, lo que ayuda a unificar su gobierno sin necesidad de un debilitamiento. En resumen, podemos concluir que la esencia establecer un régimen autoritario es similar, pero no la forma de llevarlo a cabo.

Por último, un gobierno post-revolucionario, al igual que el antiguo régimen, establece una élite, donde tendrán la labor de mantener la legitimidad con la que cuentan. Además, esta clase dominante tendrá la mayoría de los recursos de la nación, por lo que será más fácil imponerse sobre las masas.

 

Bibliografía

Boix, Carles. «Economic Roots of Civil Wars and Revolutions in the Contemporary World.» Vol. 60, No. 33, pp. 90-437 . World Politics, 2008.

Muller, Erich Weede y Edward N. «Rebellion, Violence and Revolution: A Rational Choice.» Vol. 35, No. 1, pp.43–59. Journal of Peace Research., 1998.

Skocpol, Theda. «States and Social Revolutions. A Comparative Analysis of France, Russia, & China.» Cap. I, pp. 3-42. New York: Cambridge University Press, 1979.

Tocqueville, Alexis de. «Souvenirs.» En Trounles du 22 février, de Alexis de Tocqueville, 57. Paris: Calmann Lévy, Éditeur , 1893.

Tucker, Joshua A. «Enough! Electoral Fraud, Collective Action Problems, and Post-Communist.» Vol. 5, No. 3, pp. 535–551. Perspectives on Politics, 2007.

Way, Steven Levitsky y Lucan. «The durability of Revolutionary Regimes.» Vol. 24, No. 3, pp. 7-17. Project Muse, 2013.

 

[1] Definen rebelión “as a form of violent power struggle in which the overthrow of the regime is threatened by means that include violence” (Muller 1998). Respecto al concepto “revolución”, se utilizará, posteriormente, una característica principal que utilizan los autores, a saber, la presuposición de una rebelión de las masas.

[2] Esta relación se basa en el argumento hegeliano del amo-esclavo, utilizado por Marx con frecuencia

[3] En su obra, Skocpol describe cuatro diferentes visiones, sin estar conforme con alguna. Sintetizando, la teoría de Gurr menciona la violencia y la privación a las cosas de valor y oportunidades que una persona tiene derecho, como causa de una revolución. Tilly, por su parte, menciona que los contendientes buscan la soberanía política sobre la población. Johnson hace referencia a una “desincronización entre los valores y el ambiente debido a diversos intrusos internos o externos”, produciendo una desorientación en la población y generando valores alternativos por parte de los revolucionarios hacia ellos. La teoría de Marx se encuentra sintetizado en el ensayo

[4] De acuerdo a Skocpol, la modernización abre el paso a revoluciones, especialmente en países con posiciones socioeconómicas desventajosas, uno de los motivos es que la modernización es “rápida y desarticulada”, lo que genera el descontento de la población (Skocpol 1979).

[5] Levitsky y Way mencionan cuatro posibles consecuencias que no sólo suceden, sino que también deben realizarse para evitar golpes militares, protestas o separaciones: 1) la destrucción de los centros de poder independientes; 2) la creación de un partido gobernante único (como sinónimo de cohesivo); 3) el control estricto de las fuerzas de seguridad; y 4) un poderoso aparato coercitivo. Para motivos de este ensayo, se hablará de forma generalizada sobre las características de dichas consecuencias.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s